Atrévete a mirar diferente

Atrévete a mirar diferente

Tal como si entrara en un capítulo de nuestro insólito universo, viví una experiencia por la cual ya había pasado en otras ocasiones, en momentos distintos, con hechos y personajes diferentes, pero en esencia, la sensación y la conclusión a la que llegue al final de cada situación vivida, fue la misma, la posibilidad de haber saltado de un universo paralelo a otro.

En una visita a Venezuela, para dictar un taller en la UCV del núcleo de Maracay, en el Edo. Aragua. Tomé un taxi, para aquellos días la situación país no estaba en su mejor momento, los problemas de electricidad, escases de alimentos e inseguridad eran latentes, estos factores provocaban descontento una parte de la población, quienes generaban escenarios de protestas a cada momento.

Para llegar a mi destino, el taxista debía tomar la Av. Universidad de la ciudad jardín, en el trayecto tanto el chofer como yo, logramos escuchar en la radio que la Av. Universidad se encontraba trancada, que la gente estaba quemando basura, cauchos y troncos de madera, que la fuerza pública se encontraba en el lugar, que la situación estaba muy tensa, sumado a esto, había gente que llamaban a los estudios de la emisora comentando que estaban en el lugar y confirmaban tales hechos.

El chofer del taxi detiene su auto justo al inicio de la Av. Universidad con dirección a El Limón. Este se voltea y me pregunta – ¿qué hacemos? -, mi respuesta sin pensarlo fue: – Mire yo no ve humo, veo que hay vehículos que vienen y van, por lo que si fuera yo, seguiría, si nos encontramos con algo, vemos que hacemos.

El chofer me tomo la palabra, cosa difícil de esperar de un taxista, transitamos toda la avenida hasta el punto donde debíamos cruzar para llegar a mi destino y o sorpresa. El chofer se vuelve a detener, dirige su mirada hacia mi nuevamente, esta vez por el retrovisor y me dice impávido – usted vio lo que yo vi en la carretera y escuchó lo que yo escuche en la radio ¿cierto? -, mi respuesta fue un sí, acompañado de un ¿por qué?, el hombre se voltea y me dice: – Atravesamos una avenida donde supuestamente se están desarrollando una serie de acontecimientos, de los cuales mucha gente confirma a través de llamadas y mensajes en la radio, pero nosotros pasamos por aquí y nada. La emisora es de aquí de Maracay, es una radio dedicada exclusivamente a dar información del tránsito, La Av. Universidad que mencionaron es la de Maracay, porque hablaron de Caña de Azúcar, del limón y del núcleo de la UCV, o sea que no es otra Av., si no está que acabamos de cruzar. Usted me puede explicar ¿qué paso? Porque o yo estoy loco o aquí pasó algo extraño -.

Yo le dije que existían muchas explicaciones a lo que pudo haber pasado, una de ellas, es lo que comentaba el cantautor, guitarrista, poeta y escritor argentino Héctor Roberto Chavero, mejor conocido como Atahualpa Yupanqui, quien decía “el paisaje siempre es el mismo, lo que cambia es la mirada”, por lo cual quizá nosotros decidimos ver el paisaje de otra forma y vimos aquello que queríamos tener, o sea una vía libre y sin problemas para llegar pronto a nuestra meta. Otra explicación es la siguiente: muy probablemente hicimos un salto cuántico, nos movimos de un universo paralelo a otro, tal como lo explica la teoría de los mundos paralelos y de la cual ha hablado mucho el científico Stephen Hawking, donde nuestras convicciones y deseos sobre el lugar y el tiempo a donde queríamos llegar eran tan fuertes, que nuestros átomos se desplazaron a otro universo, donde no había ninguna situación adversa.

Por supuesto el hombre arrugo su rostro, es más me atrevo a decir que leí su mente y en ese momento pensó que el loco no era él sino yo y prefirió dejar lo que paso a un lado, seguir hasta mi destino, cobrar su carrera y dejarme.

Sea cual sea la explicación a esas cosas que nos ocurren y parecen extraídas de una película de ciencia ficción, de lo cual sabemos que no hay nada más cierto y asombroso que la realidad misma. Todo cuanto le expliqué al taxista es verdadero. Nuestra realidad está determinada por muchos factores, entre ellas está la forma como vemos las cosas, cuando decidimos ver nuestro entorno con más agudeza, con calma y en sincronía con la dinámica de todo aquello que existe, nuestro mundo se amplía, nos conectamos con un nivel de vibración distinto, alejado de cualquier caos o perturbación.

Las cosas no son como son, son como decidimos verlas y asumirlas. Practicar la contemplación, o sea, aumentar nuestra capacidad de observación, disfrutar de cada detalla de lo que hay a nuestro alrededor, nos proporcionará más información de este mundo e incluso nos mostrará la puerta hacia un mundo o universo, donde podamos vibrar mejor. Recuerden lo que dijo Atahualpa Yupanqui “el paisaje siempre es el mismo, lo que cambia es la mirada

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